La calumnia de Telemadrid es una constatación más de la escasa ética que utiliza la caverna mediática, capaz de moverse bajo el precepto del 'todo vale' con tal de perjudicar a cualquier precio al Barcelona.
Para aquellos que todavía le den un mínimo crédito a las informaciones procedentes de la infame caverna, solo recordarles que no hay nadie del Barcelona que filtre informaciones, y menos exclusivas, a sus 'enemigos'. Así que a priori cualquier primicia que sale de la caverna automáticamente se puede considerar como teledirigida y manipulada con un solo objetivo: desestabilizar al club blaugrana a toda costa.
Solo así se puede entender infundios tan canallescos como los de la cadena Cope que llegó a especular sobre un posible dopaje entre los jugadores del Barcelona ¿la radio episcopal ha tenido que pagar 200.000 euros y reconocer que era una información falsa a todos los efectos para evitar ir a juicio¿, el cansino 'Villarato' auspiciado por el director del 'As', cuyo objetivo prioritario era poner en entredicho la superioridad deportiva del Barça de Pep, y que ahora además aprovecha para sacar pecho por unas declaraciones desafortunadas del exvicepresidente Alfons Godall, el intento de desajustar la plantilla por parte de 'Marca', inventándose una más que segura marcha de David Villa el próximo verano porque el jugador no se hablaba con Messi, o el penúltimo desagravio con el programa deportivo de Intereconomía, 'Punto Pelota', como protagonista, al utilizar métodos más que discutibles para intentar sacar una información sobre el futuro de Pep. Aunque en este caso en concreto, la reacción del club retirándoles la acreditación para entrar en sus instalaciones ha conseguido el efecto contrario porque ha servido para que se sientan unos mártires.
Lo que está claro es que los altavoces que utilizan en Madrid son mucho más altos y potentes. Hay que recordar que una mentira repetida muchas veces ¿'Villarato' incluido¿ corre el peligro de acabar convirtiéndose en una verdad.
En un ejercicio de imaginación cabría preguntarse cómo reaccionaría la susodicha caverna si el Barcelona estuviera a diez puntos del Real Madrid y ante el Betis en el Benito Villamarín el colegiado se hubiera `tragado¿ literalmente dos manos en el área blaugrana, el Barça hubiera marcado un gol en fuera de juego y un blaugrana hubiera merecido la expulsión por segunda amarilla.
Evidentemente, la teoría del 'Villarato' se hubiera marcado a fuego en esta piel de toro que es España.

No hay comentarios:
Publicar un comentario